Desde que se creara la Bitcoin en el año 2009, la popularidad de las criptomonedas ha ido en aumento. Cada vez son más los usuarios que utilizan estas divisas digitales para administrar su capital o llevar a cabo transacciones.

Aunque para muchos el uso de estas monedas virtuales es bastante beneficioso, dentro del marco de la legalidad, aún quedan muchos flecos sueltos, ya que, cuando trabajamos con criptomonedas, lo hacemos dentro de una red descentralizada cuyos movimientos no están regulados por ningún organismo público o entidad financiera.

Sin embargo, el debate de la regulación de las monedas virtuales cada vez está tomando más peso, puesto que, el uso de este tipo de divisas va en aumento y muchos piensan que es necesario crear una normativa para realizar las transacciones, ya que, aunque la utilización de las criptomonedas es muy ventajosa, también a través de ellas se llevan a cabo acciones delictivas o un tanto ilegales.

¿Se llegará en un futuro a regular el uso de las divisas digitales?

La falta de regulación de las criptomonedas

Como ya sabemos, el uso de las criptomonedas no está regulado por ninguna entidad, tal y como se hace con las divisas tradicionales.

Se trata de una red totalmente descentralizada y por tanto, el valor que adquieren estas monedas digitales va a depender únicamente de los usuarios, es decir, de la Ley de oferta y demanda que haya en determinados momentos.

Pero, teniendo en cuenta este contexto, hay que decir que cada vez se están utilizando las criptomonedas para llevar a cabo movimientos financieros, sobre todo a través de la Bitcoin, que es la divisa digital por excelencia.

Criptomonedas

Al aumentar el uso de estas divisas, los gobiernos de algunos países ya han empezado a plantearse qué es lo que pueden hacer para regular la situación de las mismas.

Aunque aún no se ha establecido ninguna normativa 100%, lo cierto es que en algunas zonas del planeta, con anterioridad a este debate, ya se comenzaron a tomar ciertas medidas con respecto a la situación de las criptomonedas.

Así, en el año 2013, Alemania tomó la decisión de igualar el valor de la Bitcoin a la inversión en oro. Es decir, por primera vez, se hablaba de una criptomoneda como una unidad que tenía valor y no simplemente como una divisa digital.

Por su parte, Estados Unidos, ese mismo año aprobó que la Bitcoin sería una divisa más de intercambio, pudiendo llevar a cabo inversiones con ella.

Es decir, a partir de aquel momento, los estadounidenses podían utilizar la Bitcoin para comprar bienes o servicios.

De igual modo, dentro de este marco de cambios que se sucedieron en aquel año, hay que destacar al Banco Nacional belga, quien adoptó a la Bitcoin como una moneda más de intercambio, no oponiéndose al uso de la misma dentro de su sistema financiero.

Las acciones del Parlamento Europeo

Teniendo en cuenta las medidas que estaban tomando algunos países, el Parlamento Europeo decidió también tomar cartas en el asunto para intentar regular la situación de las criptomonedas.

En un primer momento, las ideas que se fueron barajando eran solo especulativas, puesto que no se conocían con exactitud las tecnologías que estaban utilizando estas monedas virtuales.

Sin embargo, aunque se tenía claro que el uso de estas divisas era ventajoso, también empezaron a suceder una serie de conflictos y situaciones delictivas que endureció más el tema.

Parlamento europeo

Desde el gobierno europeo, se cree que las criptomonedas no solo se presentan como una alternativa a las divisas tradicionales, si no también, sirven para financiar situaciones ilegales o terroristas.

Debido a la falta de regulación, estos movimientos no se ven reflejados en ningún lado y por tanto, el flujo de capital para este tipo de actos no deja huella alguna, así se desconocen sus autores.

Así, la Unión Europea ha comenzado a plantearse seriamente la regulación de las criptomonedas y no se ha descartado crear una autoridad exclusiva solo para velar por el buen funcionamiento de las mismas.

De momento, la Diectiva de Prevención de Blanqueo de capitales de la Unión Europea, ya ha incluido a las criptomonedas dentro de su normativa de blanqueo.

Entre otras medidas, nos encontramos con que se van a estudiar y analizar todos los riesgos a los que se expongan los usuarios que puedan llevar a cabo operaciones con estas divisas digitales.

De igual modo, todos los sistemas que ofrezcan estos servicios financieros deberán identificar debidamente a los clientes, a través de una copia del DNI, pasaporte o cualquier documento oficial que los acredite.

Esta medida ya la están llevando a cabo algunas plataformas, e incluso obligan a presentar un documento de residencia.

También se hará una lista donde se encuentren todas aquellas personas y entidades, tanto europeas como americanas, que hayan cometido en algún momento un fraude financiero. Pudiendo así no dejar que usen las criptomonedas para inversiones o transacciones.

Se creará además unas políticas exclusivas para la admisión de los clientes e incluso un manual preventivo sobre los riesgos o problemas que pueden surgir si se trabaja con estas divisas digitales.

La creación de la Ley Fintech

La Unión Europea no es la única institución que ya se ha hecho cargo de este tema y se preocupa por la situación que se está viviendo hoy en día con las criptomonedas y la falta de regulación de las mismas.

Sin ir más lejos, en México ya se ha creado un anteproyecto conocido como Ley Fintech (Ley de Tecnología Financiera). Este borrador ha sido elaborado por la Comisión Nacional Bancaria de Valores (CNBV), la Secretaría de Hacienda (SHCP) y el Banco de México.

Fintech

Lo que se pretende con esta ley es prohibir ciertas actividades que puedan resultar fraudulentas teniendo en cuenta el escenario en el que se mueven este tipo de sistemas.

También se incluirá la regulación para los entornos en los que se desenvuelven lo bancos y las startups y además, habrá una mención especial para la compra de interfaces.

Aunque esta ley está enfocada principalmente a las instituciones que utilizan tecnología financiera, como las empresas de crowfunding o las de pago electrónico, dentro de ella se incluye un apartado que habla exclusivamente de las criptomonedas, es decir, los activos virtuales cuyo valor no está regulado por ninguna organización.

Centrándonos en este punto, hay que decir que las divisas digitales, para poder utilizarlas en el país, deben contar previamente con la aprobación del Banco de México.

Además, las plataformas que ofrezcan estos servicios financieros tienen la obligación de informar a los clientes de la volatilidad que presentan las criptomonedas, así como los riesgos de fraude a los que pueden verse expuestos.

También tendrán que advertirles que todas las operaciones que se lleven a cabo con las divisas digitales, no pueden revertirse.

Aunque de momento todo ésto es un anteproyecto, todo apunta a que la Ley Fintech puede ser aprobada de aquí a final de año, si fuera así, México se convertiría en uno de los primeros países que regula la actividad de las criptomonedas.